El precio medio de la vivienda de segunda mano en España subió un 0,4% en octubre respecto al mes anterior, situándose en los 2.159 euros/m2. El incremento interanual fue del 6,6%, el más bajo de los diez primeros meses de 2023.
Esta ralentización del ritmo de crecimiento del precio de la vivienda se debe a varios factores, que se pueden agrupar en tres grandes categorías:
Factores económicos:
La subida de tipos de interés: El Banco Central Europeo (BCE) ha comenzado a subir los tipos de interés para combatir la inflación. Esto ha encarecido el crédito hipotecario, lo que ha hecho que los compradores potenciales sean más cautelosos a la hora de adquirir una vivienda.
La inflación: La inflación está erosionando el poder adquisitivo de los hogares. Los precios de los bienes y servicios están subiendo, lo que deja menos dinero a los hogares para gastar en vivienda.
Factores demográficos:
La disminución de la población: La población española está disminuyendo. Esto reduce la demanda de vivienda, lo que puede ayudar a mantener los precios bajos.
El envejecimiento de la población: La población española está envejeciendo. Esto puede reducir la demanda de vivienda nueva, ya que los hogares envejecidos suelen vivir en viviendas más pequeñas.
Factores de oferta y demanda:
El aumento de la oferta de vivienda: En algunas zonas de España, la oferta de vivienda está aumentando. Esto se debe a la finalización de obras de construcción y a la puesta en venta de viviendas procedentes de herencias o divorcios.