Un estudio de idealista/data revela que el 42% de los pisos de dos habitaciones disponibles en España tienen un precio asequible para una familia con ingresos medios. Sin embargo, la oferta de alquileres asequibles no está distribuida uniformemente, siendo las grandes ciudades las que presentan una menor proporción de viviendas a precios asequibles.

Las ciudades más caras

Barcelona es la ciudad más cara de España para alquilar un piso de dos habitaciones. El precio medio de mercado es de 1.403 euros/mes, lo que supone un 70% más que el precio razonable, que se sitúa en 850 euros/mes.

Esta diferencia se debe a varios factores, entre los que destacan la alta demanda de vivienda en la ciudad, la escasez de oferta y la elevada presión fiscal.

Barcelona es un destino turístico muy popular, lo que genera una alta demanda de vivienda. Además, la ciudad es un importante centro económico y cultural, lo que atrae a profesionales y estudiantes de todo el mundo.

La oferta de vivienda en Barcelona es relativamente limitada, ya que la ciudad está rodeada de montañas y mar. Además, la normativa urbanística es restrictiva, lo que dificulta la construcción de nuevas viviendas.

La presión fiscal en Barcelona es también elevada, lo que encarece el coste de la vivienda.

Otras ciudades con precios elevados

Otras ciudades con precios elevados para alquilar un piso de dos habitaciones son Palma (1.159 euros/mes), Madrid (1.200 euros/mes) y San Sebastián (1.190 euros/mes).

En estas ciudades, los factores que influyen en los altos precios del alquiler son similares a los de Barcelona.

Las ciudades más baratas

En el extremo opuesto se encuentran Ciudad Real, Teruel, Soria, Jaén y Toledo, donde el precio medio de mercado de un piso de dos habitaciones es inferior al precio razonable.

En Ciudad Real, el alquiler de mercado es de 450 euros/mes, lo que supone un 52% menos que el precio razonable.

En estas ciudades, los factores que influyen en los bajos precios del alquiler son los siguientes:

Menor demanda de vivienda: estas ciudades tienen una menor población y una menor actividad económica que las grandes ciudades.

Mayor oferta de vivienda: estas ciudades tienen más suelo disponible para la construcción de viviendas.

Menor presión fiscal: estas ciudades tienen una presión fiscal menor que las grandes ciudades.

El esfuerzo necesario para alquilar

Las familias que viven en las ciudades más caras tienen que destinar una mayor proporción de sus ingresos al alquiler. En Barcelona, por ejemplo, el esfuerzo necesario es del 39%, muy por encima del 30% recomendado por expertos.

Otras ciudades con un esfuerzo necesario elevado son Palma (35%), Málaga (33%), Madrid (31%) y Valencia (31%).

En estas ciudades, las familias con ingresos medios tienen dificultades para acceder a una vivienda en alquiler.

¿Qué es alquiler razonable?

El consenso financiero establece que una familia no debería gastar más del 30% de sus ingresos en el pago del alquiler de una vivienda. Sin embargo, los ingresos varían en cada capital española, lo que desemboca en límites de alquiler razonable distintos en cada ciudad.

Para calcular estos límites, idealista/data ha utilizado los datos de ingresos por hogar publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en cada provincia.

Conclusiones

El estudio de idealista/data revela que el alquiler asequible es una asignatura pendiente en España, especialmente en las grandes ciudades. Las familias que viven en estas ciudades tienen que destinar una mayor proporción de sus ingresos al alquiler, lo que puede dificultar su acceso a la vivienda.